Cómo evaluar el portfolio de un diseñador UX

Web de marca vista en un portátil y en un móvil

Un portfolio de UX puede ser precioso y no decir nada. Pantallas perfectas, colores impecables, maquetas en móviles flotando sobre fondos de color. Todo eso cuesta poco de producir y dice muy poco de si esa persona sabe diseñar una tienda online que venda.

En un ecommerce de moda, el diseño de la experiencia es el equivalente al recorrido de una tienda física: dónde se mira primero, qué se encuentra fácil, qué se deja para el final y qué hace que alguien llegue a la caja. Estas son las preguntas que nos hacemos al leer un portfolio.

1. Busca el problema antes que la pantalla

Un buen caso de estudio empieza explicando qué había que resolver: para quién, con qué objetivo y con qué limitaciones (tiempo, tecnología, marca, presupuesto). Si un proyecto empieza directamente en la pantalla final, no sabes si esa solución era buena o solo bonita.

2. El proceso y las decisiones

Lo que diferencia a un diseñador con criterio es que puede explicar por qué tomó cada decisión. Busca en el portfolio:

  • Investigación: con quién habló, qué datos miró, qué descubrió.
  • Flujos y estructura: cómo organizó la navegación y los pasos.
  • Bocetos y prototipos de baja fidelidad.
  • Alternativas descartadas y el motivo. Es la mejor señal de que hubo pensamiento detrás.
Interfaz oscura de una web de marca
Las pantallas bonitas son el final del trabajo. Lo que hay que evaluar es cómo se llegó hasta ellas.

3. Criterio de conversión en moda

Diseñar un ecommerce de moda tiene sus propias reglas. Fíjate si el portfolio demuestra que las conoce:

  • Listados y filtros que se entienden: talla, color, precio y disponibilidad donde el cliente los busca.
  • Ficha de producto que resuelve dudas: buenas fotos, guía de tallas, composición, disponibilidad y plazos de entrega.
  • Carrito y pago sin fricción: pocos pasos, costes claros desde el principio y opciones de pago habituales.
  • Móvil primero, porque es donde se compra buena parte de la moda online.

Si el candidato cuenta resultados, pregunta cómo se midieron. Una mejora sin método de medida es una opinión.

4. Calidad frontend

Si el perfil también construye, lo que hay que mirar es el resultado en vivo, no solo las capturas:

  • Accesibilidad: contraste suficiente, navegación con teclado, textos alternativos en las imágenes.
  • Rendimiento: imágenes bien optimizadas y páginas que cargan rápido en el móvil.
  • Sistema de diseño: componentes coherentes y reutilizables, no cada pantalla inventada desde cero.

Pide enlaces a proyectos publicados y ábrelos en tu móvil. En cinco minutos verás más que en cualquier presentación.

5. Su papel real

Los proyectos digitales se hacen en equipo. Pregunta qué hizo esa persona en cada caso: investigación, diseño de interacción, diseño visual, código o todo a la vez. Es normal que haya colaborado; lo importante es que sepa contar con precisión cuál fue su parte.

6. El ejercicio de interfaz

Nosotros pedimos siempre un ejercicio de interfaz con su razonamiento. Por ejemplo: mejorar la ficha de producto de tu propia web en unas pocas horas y explicar qué cambia, por qué y cómo comprobaría que funciona. Lo que se evalúa es el razonamiento, no el acabado: un boceto bien pensado vale más que una pantalla pulida sin argumentos.

7. Señales de alarma

  • Solo pantallas finales, sin problema ni proceso.
  • Proyectos conceptuales de marcas conocidas que nunca existieron, sin decirlo claramente.
  • No sabe explicar ninguna decisión más allá de «quedaba mejor».
  • Nunca habla del usuario, de los objetivos de la marca ni de cómo se midió el resultado.
  • Las webs publicadas no se ven bien en el móvil.

Un buen diseñador UX para moda piensa como un buen visual merchandiser: sabe qué tiene que ver el cliente, en qué orden y qué le hace comprar. Busca a esa persona, no a quien hace las pantallas más bonitas.

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